EL PAÍS SIN PUNTA
Juanito Trotarmundos era un gran viajero. Una vez llegó a una ciudad donde las esquinas de las casas eran redondas y los tejados no acababan en punta. sino en una especie de joroba suave. En la calle había un rosal y Juanito cogió una rosa para ponérsela en el ojal de la chaqueta. Mientras la cogía se dio cuenta de que las espinas no pinchaban, no tenían punta y parecían de goma. y hacían cosquillas en las manos. De pronto. apareció un guardia municipal y le dijo sonriendo: ¿No sabía que está prohibido coger rosas? - Lo siento, no había pensado en ello - Eu este caso. Solo pagará la mitad de la multa -dijo el guardia sonriendo. Juanito observó que escribía la multa con un lápiz sin punta. y le dijo: ¿Me permite ver su espada? - Con mucho gusto -le contestó el guardia. Y, natrualmente, la espada tampoco tenía punta. - Pero, ¿qué país es este? -pregunto Juanito. - El País sin punta. Y ahora, por favor, deme dos bofetadas- dijo el guardia. Juanito se quedó d...