Cuéntame
un cuento (joferp@gmail.com) y seguro que muchos pasan al blog CUENTOJO,
MÁS QUE CUENTOS.
Ya sabes que son cuentos, o no, porque también valen
poemas, reflexiones, hasta alguna foto.
Gracias
Cuenta la historia que Dios, después de crear el mundo, se sentó debajo de un árbol e hizo pasar a todos los seres para otorgarles los años que deberían vivir. El primero en pasar fue un burro. Dios le dijo que iba a vivir treinta años. Pero el burro al oír aquella cantidad le dijo al Señor que era excesivo, que no estaba dispuesto a vivir tanto tiempo trabajando como un burro. Al Señor le pareció adecuada la queja del burro y le concedió de vida sólo dieciocho años. Y el burro se fue contento. Luego llegó el perro. El Señor Dios le concedió también treinta años de vida. Pero el perro protestó: treinta años eran demasiado para sus patas y dientes. Le rogó a Dios que le concediera menos años. Entonces Dios se apiadó de él y le otorgó tan sólo doce años de existencia. Pasó también por delante de Dios el mono. Dios, en su infinita bondad, le otorgó treinta años de vida. Pero el mono alegó ante Dios que era mucho tiempo. Él, a fin de cuentas, tan sólo sabía hacer monerías y p...
Cuentan que el primer árabe que cruzó el desierto se encontró junto a una cueva con un anciano, de aspecto venerable, que le preguntó: - Joven, ¿dónde vas? - Quiero cruzar el desierto. El anciano quedó pensativo un momento y añadió: - Deseas algo difícil. Para cruzar el desierto te harán falta cosas. Toma estas tres piedras. Este topacio es la fe, amarillo como las arenas del desierto; esta esmeralda es la esperanza, verde como las hojas de las palmeras, y este rubí es la caridad, rojo como el sol del poniente. Anda siempre hacia el Sur y encontrarás el oasis de Náscara, donde vivirás feliz. Pero no pierdas ninguna de las piedras; si no, no llegarás a tu destino. El hombre se puso en camino y-recorrió miles y miles de leguas a través de las dunas amarillentas sobre su camello. Un día le asaltó una duda: - ¿No me habrá engañado el anciano? ¿Y si no existiera el oasis que me prometió y el desierto no tuviera fin? Ya iba a volverse cuando notó que algo se...
Un 7y una 7 tuvieron u hijo que resutó ser un seis. Incapaces de reconocerse en aquel niño, se echaron a llorar desconsoladamente. El médico que atendió al recién nacido les aseguró: - Han tennido un hijo discapacitado. Nunca podrá llevar una vida normal. Mi consejo es que busquen un colegio donde lo acepten para que se socialice hasta donde sea posible. Los padres encontraron un colegio de los llamados de integración, donde el 6 pasaba el día intentando adaptarse, sin éxito, a las costumbres de los 7. Por aquellos días, un 9 y una 9 tuvieron un hijo que resultó ser un 8. El médico les dijo que habían tenido un hijo discapacitado; pero los 9 no se conformaron, adoraban a su hijo y no estaban dispuestos a hacerle llevar una vida de discapacitado. Reunieron un equipo de eminentes sabios, que le preguntaron al médico: - ¿Con quién han comparado a este 8 para llegar a la conclusión de que es subnormal? - Con otros 9, naturalmente. - ¿Y usted no ha oído hablar de la existe...
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